Hasta ahora las cámaras de DGT captaban infracciones por exceso de velocidad, por usar el móvil al volante, por no llevar puesto el cinturón de seguridad o por saltarse un STOP. La lista de multas de tráfico que tienen su origen en una cámara de vigilancia de DGT se amplía ahora: saltarse una línea continua se traduce en una multa de 200€. Ya hay cuatro cámaras de DGT sancionando por esta infracción, las cuatro situadas en las principales vías de acceso a Madrid (A-1, A-2, A-42 y A-6). En los próximos meses se instalarán nuevas cámaras para sancionar esta y otras infracciones, aunque todavía no sabemos cuántas ni dónde.
La tecnología es cada vez mejor, y la vigilancia del tráfico a través de cámaras es mucho más eficiente desde el punto de vista de DGT. Una cámara o un radar funcionan las 24 horas del día, no cogen bajas laborales y tienen un mantenimiento relativamente bajo. Hoy son más de 1 300 las cámaras de tráfico que vigilan las carreteras españolas, y lo previsible es que la cifra siga creciendo.
La multa por saltarse una línea continua es de 200€ (100€ si se paga en plazo voluntario), y como no conlleva retirada de puntos el procedimiento puede cerrarse con el pago, sin requerir trámites adicionales.